‘Ya no sabemos en quién confiar…’

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Desde ayer no queda duda sobre la participación de los policías ni de la inaceptable muerte de los jóvenes

LA COLUMNA de El Diario / sábado, 23 enero 2021 |

-‘Ya no sabemos en quién confiar…’

-Mocken se va pero no debilita a Gabo

-Viaticada para otro informe en Juárez

-Muy lejano nuevo intento de crédito

No es superlativo, exagerado y menos fuera de lugar el cuestionamiento sobre lo que harán, o lo que deben hacer, Javier Corral, Emilio García Ruiz y Ricardo Realivázquez, respecto del brutal crimen cometido presumiblemente por cinco policías bajo su mando contra los jóvenes Fátima López e Irving Zaragoza.

Durante 2017, 2018 y 2019, Corral operó directamente la llamada Comisión Estatal de Seguridad (CES) con el entonces conocido como su chaperón Óscar Alberto Aparicio Avendaño. Fueron múltiples los abusos y hasta los crímenes cometidos por agentes de esa corporación.

Supuestamente cansado por el “fracaso de Aparicio”, Corral se deshizo de él y lo relevó con Emilio García Ruiz, a quien le entregó no solo la CES sino que le creó una Secretaría de Seguridad Pública completa. Nada cambió durante todo 2020. Empeoró. Corral ni se disculpó ni se inmutó.

La noticia más importante surgida de la Secretaría durante un año de historia es la compra que hizo el gobernador de una Suburban superequipada, del mayor blindaje, para el “trabajo de alto riesgo” llevado a cabo por Ruiz.

También sobresalió un poco el nombramiento de Realivázquez como comandante de las CES en Ciudad Juárez a mediados de mayo del 2020 porque las cosas “no se componían” con Emilio García. Entregó Corral personalmente la designación en su despacho de Palacio de Gobierno.

Irving y Fátima fueron levantados el 27 de diciembre pasado por cinco elementos de las CES, los desaparecieron y presumiblemente los asesinaron en una zona desértica del suroriente de la ciudad.

Desde ayer no queda duda sobre la participación de los policías ni de la inaceptable muerte de los jóvenes. Fue corroborada toda la información previa publicada por El Diario, y fotos en mano, presentada por los fiscales General de Justicia, César Augusto Peniche; y de la Zona Norte, Jorge Arnaldo Nava.

Casi un mes después, y salvados los “obstáculos” e inconvenientes político-electorales que impidieron a Corral reconocer esos hechos terribles, pudo ser desplegada públicamente la información que era conocida por todos ellos casi desde el mismo momento que los jóvenes fueron sustraídos por los policías.

A lo espantoso que fue la desaparición y también la muerte se sumó luego el acoso y después las presiones del mismo grupo policiaco hacia las familias de las víctimas que estuvieron a punto de negarse a cooperar en las indagatorias porque, -literalmente lo expresaron-, ya no sabían en quién confiar.

Esa es la historia redondeada hasta donde va escrita. Los hechos no debieron ocurrir si Corral, García Ruiz y Realivázquez hubiera cumplido con un mínimo de su responsabilidad.

Y todavía estalla en furia el gobernador cuando le preguntan si renunciará frente a ese y todos los fracasos de su régimen que se aproxima a su fin. Le quedan menos de siete meses y medio.

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La salida de Morena de Javier González Mocken, el partido que lo cobijó en la contienda electoral del 2018 por la Presidencia Municipal de Juárez, es una clara muestra del vaivén político que se está viviendo en el estado grande y en específico en la fronteriza Juárez.

Según las encuestas, Morena es el partido dominante en el proceso electoral que estamos viviendo, al presentar mayores preferencias que el PAN y el PRI, por lo que es muy probable que el candidato que represente al partido del presidente López Obrador, sea quien llegue a ocupar la presidencia municipal de Juárez. Así es hasta ahora.

Se deduce de esa manera que la salida de González Mocken, se da por la consolidación de la figura de Gabriel Flores como un candidato que aglutina grupos y corrientes del partido. Se supone, además, ha llegado con la bendición de importantes corrientes nacionales.

Flores Viramontes ha llegado a la posible nominación respaldado con liderazgos importantes de Morena, desde hace muchos años, entre los que se encuentran Mario Delgado, Marcelo Ebrard; y por supuesto, Yeidkol Polevnsky, tan solo por mencionar algunos.

En ese contexto, podemos concluir que la decisión de González Mocken de abandonar al partido, no solo no le pega a los guindas, sino que es resultado del trabajo mesurado y hábil del delegado de Morena en el estado, José Ramón Enríquez, quien advirtió fuerzas mayores en Flores, tanto al interior de Morena como la representada por el independiente Armando Cabada.

Por lo pronto, con la salida de Mocken, no se genera una desbandada provocada por la escisión de un equipo, ya que de inmediato, Flores Viramontes se dedicó a incluir en su equipo a aquellos que no están de acuerdo con la decisión del abogado de cambiar de bando político.

El problema interno ya no es Mocken; el problema se llama ahora Deirdré Bazán, que si bien es ignota en lides electorales, carga como padrino al precandidato a la gubernatura, Juan Carlos Loera.

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No será solamente el informe de Javier Corral en Chihuahua el próximo 2 de febrero, sino que habrá de agregarse otro acto igual en Juárez para el día lunes 8 del mismo mes.

Además se manejan fechas tentativas de dos semanas más para emprender giras por algunas regiones del estado, con el mismo fin de hacer actos públicos de su último informe.

Legalmente, como ya se había dicho, el informe oficial del jefe del Ejecutivo en el último año de gestión debe presentarlo en agosto; por ocurrencias se había hecho en marzo los años pasados y ahora por ser año electoral Corral quiso subirse a las campañas en febrero.

Así lo dispuso el mandatario estatal y dio rienda suelta a la viaticada de Comunicación Social y Relaciones Públicas, a fin de que hagan todos los preparativos exprés para el supuesto acto de rendición de cuentas, que no será otra cosa más que el recuento de logros falsos y más promesas futuras.

El despilfarro en viajes y gastos para las giras del gobernador, que han sido una de las marcas notables de una administración que se presumía austera, seguirá de esta forma, en medio de la peor crisis financiera de la que se tenga registro.

No habrá para pagar proveedores ni comprar insumos básicos del sector salud; no habrá paliativo a la quiebra de Pensiones Civiles del Estado y menos para obras, pero sí para el combustible de las aeronaves oficiales, las onerosas reuniones semipresenciales de la clase política y demás gastos que se generan en la producción de tan innecesarias despedidas.

Lejos de cualquier beneficio al estado e incluso lejos de representar algo favorable a la administración corralista, el dispendio en actos proselitistas disfrazados de informes habrá de acarrearle consecuencias negativas al Gobierno y al partido en el poder, sea quien sea el candidato a gobernador.

No queda duda que son acciones planeadas para la proyección personal de Corral Jurado; es la promoción del culto a la personalidad con miras a lo que sigue para él y solo para él, no para el PAN o sus liderazgos, tras el final de su quinquenio. Solventado todo, por supuesto, con erario.

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Aunque formalmente el dictamen del pretendido crédito por casi dos mil millones de pesos fue regresado a la Comisión de Programación, Presupuesto y Hacienda Pública, en realidad es muy lejana la posibilidad de que pueda replantearse y someterse al pleno del Congreso otra vez.

De acuerdo con la resolución votada por los diputados, al no haber sido aprobada la propuesta por no alcanzar la mayoría calificada, corre un plazo de dos semanas para buscar un nuevo acuerdo.

Pero ni siquiera dentro de la comisión -donde el dictamen salió con el apoyo del panista Jesús Valenciano, el verde Alejandro Gloria y Rocío Sarmiento de Movimiento Ciudadano; la negativa de “El Yukon” Misael Máynez y el rechazo del morenista Miguel Colunga- hay mayoría ahora.

A Máynez, vendido a la bancada panista hasta que resultó insostenible por sus transas, y Colunga en contra desde el principio, se suma el desánimo del panista que se la jugó con el gobernador, pero no incondicionalmente.

Al legislador albiazul que preside la influyente comisión no le interesa y no le ve futuro a un eventual acuerdo en el pleno, según lo que ayer les reveló a sus compañeros. Por él ya no habrá un nuevo intento de sacar el dictamen con o sin cambios de fondo.

Así, en caso de que el gobernador o el secretario de Hacienda, Arturo Fuentes Vélez, quieran insistir con la misma propuesta o una similar, difícilmente saldría dictamen.

El rechazo sería mayor pasando la elección interna del PAN, pues ya con candidato o candidata a la gubernatura el quinquenio corralista podrá darse por terminado.